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¿Atado por las tarjetas de crédito?

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Y Pablo salió de la cárcel de las deudas…

Ps. Fernando Alexis Jiménez

El día que la joven representante de un banco nacional le entregó su tarjeta de crédito, Alberto pasó media hora apreciándola: de frente, en la parte posterior, arriba, abajo, a contraluz para verificar la validez del holograma, los nombres y apellidos, documento de identidad, fecha de vencimiento… Todo.

Sus ojos brillaban con la misma luz de quien ha encontrado un tesoro en el rincón más apartado de la selva; de quien comprueba en la televisión que acaba de ganarse la lotería y con la misma expectante mirada de la persona que en las últimas, a fin de mes y cuando se encuentra desesperado esperando su quincena, descubre en el cajero automático que aún le quedan algunos pesos.

--Esta es mi entrada a un mejor nivel de vida—le dijo orgulloso a un compañero de oficina, que no comprendía la euforia que desbordaba por sus poros. --Ya verás cuando Claudia la vea. Se volverá loca de la alegría—anunció.

Su esposa no prestó mayor atención cuando lo vio en la noche, después de la cena, blandiendo el documento plástico con la misma pasión febril, de José Arcadio Buendía, uno de los personajes de la novela "Cien Años de Soledad" del Nóbel Gabriel García Márquez, cuando relatan que anunció a su familia que la tierra era redonda.

A la semana siguiente, como quien va de carnaval, pusieron a funcionar la famosa llave a conseguir todo lo que quisieran. No hubo almacén que no visitaran. Compraron de todo, incluso un "atrapasueños", una suerte de amuleto con una pluma de colores que según la vendedora, debía colocarse en la cabecera de la cama y permitía que se cumplieran los más caros anhelos de los usuarios.

El problema vino cuando, treinta días después, llegó la factura de cobro. ¡Debían hasta el último peso de sus ingresos! El hombre la sacó al patio de la casa y con un martillo, deshizo la tarjeta que se fragmentó en varios pedazos. ¡Jamás quería saber más de ella!

Nuestra responsabilidad: el punto de equilibrio

Confieso que conozco poco de temas financieros. Recuerde que estudie periodismo y, de otra parte, la carrera profesional de teología. Nada de números. Pero a raíz del manejo económico en la iglesia y tras consultar una y otra vez a la Contadora de la congregación, me insistía en algo que ya no es algo nuevo en mi presupuesto mental: el punto de equilibrio. Ese estado en el que los gastos están acompasados con lo que entra. No excederse a uno u otro margen.

Igual debe ocurrir con nuestras finanzas personales. No debemos endeudarnos sin necesidad. Vivir con lo que tenemos y si Dios da más, a Él la gloria, aprender a administrar bien cada peso. Las deudas no son aconsejables, como escribió el apóstol Pablo: "No tengan deudas pendientes con nadie, a no ser la de amarse unos a otros. De hecho, quien ama al prójimo ha cumplido la ley" (Romanos 13:8, Nueva Versión Internacional).

Lo aconsejable en todos los casos, es invertir con el dinero que tenemos sin acudir a las deudas. Dios es nuestro proveedor y nos abrirá las puertas cuando queramos comprar algo. Las Escrituras enseñan que si somos fieles, Él colmará los deseos de nuestro corazón (Salmo 37:4)

Piénselo… Su vida puede cambiar… Baste que abandone esa compulsión a gastar; pero no será en sus fuerzas sino en las que provienen del Señor Jesucristo cuando nos sometemos a Él, y le buscamos en oración.

Tome la mejor decisión de su vida

Le invito para que tome la mejor decisión de su vida: recibir a Jesucristo. Dígale allí donde se encuentra: “Señor Jesús, gracias por morir por mi en la cruz y perdonar todos mis pecados. En la cruz borraste mi pasado y me abriste la posibilidad de una nueva vida que quiero disfrutar desde hoy. Haz de mi la persona que tú quieres que yo sea. Amén” ¡Lo felicito! Es la mejor decisión que haya podido tomar. Desde hoy, su existencia será diferente…

© Fernando Alexis Jiménez – Contacto (0057) 317-4913705

Email pastorfernandoalexis@hotmail.com

01/06/2009 23:27 excelencia #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

¡Comienza hoy una nueva vida!

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Ps. Fernando Alexis Jiménez

El diagnóstico médico le hizo perder el aliento y la operación, semanas después, le regresó las ganas de vivir. Fue la más dura batalla que libró desde cuando en la década de los setenta, Jaclyn Smith protagonizara la exitosa serie “Los ángeles de Charlie”.

            Desde ese momento, su vida es diferente. Es nueva cada mañana. Valora todo cuanto está a su alrededor. Un amanecer, los colores indescriptibles de un jardín, la música del agua en la corriente de una quebrada o la sonrisa de un niño. Todo es un canto a vivir, a aprovechar al máximo cada segundo, cada instante...

            En una entrevista para compartir sus planes y propósitos, confesó que todas las noches, de rodillas, le da gracias a Dios por darle el privilegio de existir en momentos en que pensó que  todo apuntaba a estar a las puertas del final de sus días.

            Una esperanza de vida...

            No todo está perdido. Siempre se puede comenzar. La oportunidad está frente a usted. Ninguna circunstancia puede doblegarnos para no seguir luchando, intentándolo.

            La decisión de seguir viviendo en crisis está en sus manos. Pero también, la de permitir al Señor Jesucristo que tome control de su existencia y le permita cambiar en aquellas áreas que usted sabe, necesita fortalecer para su bien y el de quienes le rodean. Además, tendrá la seguridad de vivir eternamente en la gloriosa presencia del Creador.

            No olvide las palabras del Señor Jesús  cuando dijo: “... todo aquel que vive y cree en mi, no morirá eternamente...”(Juan 11:26).

            La oportunidad está en sus manos... decídase a vivir plenamente...

            ¿Ya te decidiste por Jesucristo?

            No puedo terminar mi mensaje sin recordarle que su vida necesita a Jesucristo en el corazón. Es vital. Le asegura un presente de victoria y un futuro de victoria. Hacerlo es muy fácil. Basta con hacer una oración sencilla. Dígale:

            “Señor Jesucristo, gracias por morir por mis pecados en la cruz. Reconozco que tengo ahora una nueva oportunidad. Te recibo hoy en mi corazón. Haz de mi la persona que tú quieres que yo sea. Amén”

            Si realizó esta oración, mis sinceras felicitaciones. Ha dado un paso fundamental. Ahora le invito para que acoja tres sugerencias:

            La primera, que haga de la oración un principio de vida diaria. Hable con Dios. Dígale cómo se siente. Él responde con poder.

            La segunda, lea la Biblia. Allí aprenderá principios de éxito, dinámicos y prácticos, que le ayudarán en el crecimiento personal y espiritual.

            Y la tercera, comience a congregarse en una iglesia cristiana. Puedo asegurarle que su vida jamás volverá a ser la misma…

Ps. Fernando Alexis Jiménez-Contacto 057-317-4913705

Correo electrónico: pastorfernandoalexis@hotmail.com

05/05/2009 20:57 excelencia #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Planea un futuro de éxito con ayuda de Dios

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Ps. Fernando Alexis Jiménez

            El sudor poblaba su frente. El calor era insoportable. La pista de atletismo, más larga que de costumbre, o al menos así le pareció. Tenía mucha agitación y por momentos pensó que no lo lograría. En las tribunas, las gentes gritaban. Cerca, otras competidoras. “No puedo dejarme vencer” pensó al hacer el último esfuerzo para cubrir la distancia que le separaba de la meta final.

            Minutos después estaba en el podio. Ocupaba el primer lugar. Sonrió. Completaba ya cinco medallas. A sus veinticinco años se podía calificar una triunfadora. Llegar a ese estrado no había sido fácil. Tuvo su costo. Le obligó a esforzarse. Fueron días incontables entrenando desde muy temprano, cuando el sol todavía no despertaba en el horizonte. Igual sinnúmero de atardeceres, que se prolongaban hasta cuando las sombras de la noche cubrían la ciudad. “Valió la pena”, pensó, mientras agradecía al anfitrión la distinción que le imponía.

            La nortamericana, Marion Jones, de 25 años, se convirtió en penta-campeona de los Juegos Olímpicos de Sydney, Australia. Alcanzó su objetivo: vencer en las competencias de cien y doscientos metros y en las carretas con postas. Muy joven se convirtió en ejemplo para su generación. Atribuyó su éxito a Dios y a la confianza que tuvo en sus capacidades

            El secreto de los vencedores

            ¿Cómo se forjan los triunfadores?  A los vencedores les identifican por lo menos  cuatro  características. La primera, fijarse una meta; la segunda, volcar sus esfuerzos a la conquista de ese objetivo; la tercera, una férrea disciplina que les permite fortalecer las áreas débiles y potenciar los puntos fuertes y la cuarta, avanzar sin prestar atención a los virtuales fracasos. La meta es llegar, sin doblegarse.

            Pero hay un principio infalible para vencer. Consiste en depositar todos nuestros planes y proyectos en manos de Dios. Esta decisión debe ir acompañada de una absoluta confianza en que El obrará a nuestro favor. Así lo dice la Biblia: “Encomienda a Jehová tu camino, y confía en el; y el hará”(Salmos 37:5).

            El paso eficaz para comenzar un nuevo día en victoria, es someter toda nuestra agenda de actividades al Señor. Póngalo en práctica. Los resultados hablarán por si solos...

            ¿Tomo ya la mejor decisión de su vida?

No puedo terminar mi mensaje sin recordarle que su vida necesita a Jesucristo en el corazón. Es vital. Le asegura un presente de victoria y un futuro de victoria. Hacerlo es muy fácil. Basta con hacer una oración sencilla. Dígale:

            “Señor Jesucristo, gracias por morir por mis pecados en la cruz. Reconozco que tengo ahora una nueva oportunidad. Te recibo hoy en mi corazón. Haz de mi la persona que tú quieres que yo sea. Amén”

            Si realizó esta oración, mis sinceras felicitaciones. Ha dado un paso fundamental. Ahora le invito para que acoja tres sugerencias:

            La primera, que haga de la oración un principio de vida diaria. Hable con Dios. Dígale cómo se siente. Él responde con poder.

            La segunda, lea la Biblia. Allí aprenderá principios de éxito, dinámicos y prácticos, que le ayudarán en el crecimiento personal y espiritual.

            Y la tercera, comience a congregarse en una iglesia cristiana. Puedo asegurarle que su vida jamás volverá a ser la misma…

Ps. Fernando Alexis Jiménez-Contacto 057-317-4913705

Correo electrónico: pastorfernandoalexis@hotmail.com

05/05/2009 15:57 excelencia #. sin tema No hay comentarios. Comentar.


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